se hizo de noche, mientras la platica fluía igual que los cuerpos, un café, dos, ya no recuerdo, hacían efecto en mi sensible estomago siempre renuente a los olores y sabores fuertes y amargos. Notar la danza de esos dos cuerpos en comunicación, como iban y venían acomodando su obvia correspondencia, prometiendo congeniar a todas luces, hasta en la cama.
ese lunes, me olvide de la cita acordada, no entiendo porque. tal vez porque no quería creer, de pronto al fondo del callejón, sudado y acompañado por su bicicleta se acercaba El virgen maria, sin máscara, viril...
cruzamos miradas y nueva cita... un café al atardecer, luego una cita en el teatro con comida italiana, después un viaje al puerto.
el camino tranquilo, la noche húmeda, una cerveza, los portales, unos amigos por accidente, y ese pie desnudo recorriendo mi pierna por debajo de la mesa, que me cerraba un ojo y me invitaba a seguir cachonda, a deleitarme con la sensación y a jugar.
un elevador antiguo de metal y descubierto donde el recepcionista nos acompaño con la mirada mientras subíamos al tercer piso, anticipando los besos y las promesas.
desnúdate para mi.
amaneció, desayuno en el hostal, pan con queso crema y té. calor y mas calor.
en el camino de regreso, medio cuerpo al aire.... no pasa nada. no pasa nada.
y aquella noche un semana después....
minutos después de haberme deshecho de aquella falda de colores con estilo de gitana. esa.. que me costaba trabajo tirar o regalar a pesar de que no la vestía con frecuencia, después de arrojarla en un rincón, sonó el metal, Norma no estaba ni estaría esa noche, Adriana no vendría, el plan era yo y mi libro, abro la puerta y era "El Virgen Maria" de nuevo.
Ella:que no estabas en México? no quedamos en..
El virgen maria: te invito a cenar
Ella: ok, me visto... pasa.
en la sopa.El virgen maria: hablé con mi psicoanalista, tenia miedo de volver a verte y me aconsejo que lo afrontara. aquí estoy, no promesas, solo presencia.
Sonrisa grande... las manos deslizándose por el mantel, hasta encontrarse.
Ella: no hay problema, eso es lo que quiero.
Desliz de película, duradero y placentero....gran correspondencia, el único que me ha hecho sentir el corazón palpitando entre los labios (a parte del que me hacia sentir nauseas en la adolescencia, pero ese no cuenta)
gran amor, reencuentros calientes, platicas nocturnas y eternas.